Racimo de luz divina, de las existentes, orientada a los
andes enigmáticos. Su inocencia como su lucidez no eran más que una ironía
hasta ese instante. Una mezcla pintoresca de colores que aumentaban, siendo
totalmente innecesaria, la belleza de una sonrisa anclada en la pureza más
absoluta. Seis años de esperanza en un
monstruo llamado Perú. Esta diminuta ninfa de los Andes no sabe que Perú es su país, por adopción coactiva, que le representara por siempre, y que poco o nada hará para
que ella, la princesita del altiplano peruano, se convierta en algo más que eso. Qué ironía la vida para unos y para otros. Perú
puede ser una maravilla del mundo para los turistas ansiosos de aventuras pagadas con tarjetas doradas de crédito. Sin
embargo, Perú es un compilado de la mierda más hermosa del mundo, los peruanos. Mientras esta niña baila sola al ritmo de las plegarias familiares impuestas por la
matriarca de su séquito. Ella habla una frase en mil idiomas en búsqueda de la propina
ansiada que el día pueda, valga la redundancia, propinarle. Perú, dónde los
ricos son los pobres y la pobreza extrema se ve reflejada en la mentalidad de
sus gobernantes y su clase dominante. Bienvenidos sean ustedes.
"Lago Titicaca - Perú"
Verano del 2013
Fotografía y redacción por Denis Vásquez Al Vino
Nikon D3100 / Nikkor 18-55 f/3.5-5.6 AF-S

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